El arte de generar alianzas 12/06/2011
Los expertos coinciden en que una presencia organizada del tercer sector y una articulación efectiva entre sus actores es una deuda pendiente de larga data en el sector social. La importancia y el peso del sector se reflejan en los números; son 100.000 entidades sin fines de lucro en el país en las que colaboran alrededor de dos millones de voluntarios. Justamente, uno de los desafíos actuales es canalizar estas usinas de conocimiento y experiencia, que se encuentran dispersas, en propuestas articuladas que incidan en las políticas públicas y en los temas de agenda. Respondiendo a esta necesidad, este año surgieron dos destacadas propuestas que prendieron como pólvora y que en el corto plazo consiguieron gran adhesión de las organizaciones sociales. Una es la Confederación General de la Sociedad Civil y la otra, Nutrición 10 Hambre 0. Sus fundadores aseguran que tienen razones para confiar que estas alianzas presentan una oportunidad única de fortalecimiento de la sociedad civil. Además hay otras articulaciones que si bien no surgieron este año, en 2011 consiguieron importantes avances y el afianzamiento de sus relaciones. "La Confederación General de la Sociedad Civil surgió ante la necesidad de contar con un espacio de referencia en el sector -explica Carlos March, secretario general de la institución- y también para posicionarse como interlocutor en la toma de decisiones ante otros actores como el Estado, el sector privado, el periodismo y la academia." Las organizaciones fundadoras de la confederación son la Federación de Fundaciones Argentinas (Fedefa), el Foro del Sector Social, la Red Argentina de Banco de Alimentos y el Grupo de Fundaciones y Empresas (GDFE). La misma es una entidad de tercer grado abierta a las federaciones y a aquellos espacios colectivos que están integrados por organizaciones de la sociedad civil (OSC). Según explica March, uno de los mayores desafíos es crear agendas comunes en un ambiente tan heterogéneo como la sociedad civil. El objetivo de la confederación es sentar las condiciones para que no se sientan los disensos. "Se trata de conseguir posturas que sinteticen nuestra diversidad sin sesgarla", dice March. Actualmente cuentan con tres mesas de trabajo de amplio perfil para avanzar en diferentes temáticas, como pautas para mejorar la educación, impulsar el plan Nutrición 10 Hambre 0 y la definición de un marco legal y fiscal amigable para las organizaciones sociales, y mejorar el marco relacionado al lavado de dinero. "La confederación por si sola puede ser relevante en la medida en que logre crear una masa crítica importante. Por eso está abierto a que más miembros se sumen, y a constituir más mesas de trabajo", dice March. La intención de la confederación no es desarrollar agenda propia, sino tomar las de las organizaciones y agregarles valor y escala. Otra iniciativa que surgió este año es Nutrición 10 Hambre 0, que logró la adhesión de más de 1500 organizaciones sociales entre las que se encuentran presente las que tienen un gran impacto territorial, como la Cooperadora para la Nutrición Infantil (Conin), Cáritas, Red de Comunidad Rurales y Solidagro, además de muchas otras organizaciones de base y del ambiente académico. El éxito que prendió la mecha y permitió el respaldo inmediato -explica Ricardo Hara, presidente de Solidagro- es el lema Nutrición 10 Hambre 0 porque "es una zanahoria tan grande que nadie quiere quedarse afuera". Este lema tiene la particularidad de abarcar un espectro amplio, desde las organizaciones que trabajan con el tema de la problemática de la desnutrición y el hambre hasta los sectores medios y pudientes con su interés por hábitos de vida saludable y la ingesta de alimentos de calidad. "Lo transversal de la propuesta permite que nadie quede excluido", dice Hara. Otra de las razones de su crecimiento, comenta Hara, es el enfoque positivo de la propuesta que no busca denunciar, sino construir a través del diálogo. "Cuando vos planteás el tema desde el lado positivo con una disposición a mejorar, es más fácil trabajar de forma articulada e involucrar al Estado y a los gobierno provinciales y municipales", dice Hara y asegura que de esta forma se resuelven los problemas a nivel global. AFIANZANDO REDESSi bien hay otras redes sociales que surgieron en años anteriores, estas consiguieron durante 2011, un afianzamiento a nivel nacional. Una es la Red de Organizaciones Sociales Por el Derecho a la Educación. La red surgió en febrero de 2010 por una convocatoria del Ministerio de Educación para trabajar de forma articulada con Cáritas, la Fundación SES, y la Fundación de Organización Comunitaria (FOC). El Gobierno las convocó para lograr la incorporación de jóvenes a la escuela secundaria y también para la implementación de la Asignación Universal por Hijo. "Estas tres ONG no sólo tienen una gran trayectoria y experiencia en materia de educación, sino que también cuentan con un amplio trabajo territorial que permite una efectiva capilaridad de estos programas a nivel nacional", dice Javier Quesada, coordinador del área de educación de Cáritas Argentina. Hasta la fecha el impacto de dicha articulación es evidente, hubo un fructífero intercambio de conocimiento y la visibilidad de ciertos temas. Quesada dice que Cáritas logró que el 66% de los beneficiarios de sus programas percibiera la Asignación Universal por Hijo y sea reincorporado al ámbito escolar. "El encuentro nos potenciaba a todos y sobre todo a la ciudadanía. No hubo estrellatos, sino un enorme espacio de intercambio y crecimiento", dice Quesada. CIUDADES JUSTAS Y SUSTENTABLESOtro ejemplo de trabajo conjunto entre diferentes organizaciones es la Red Argentina de Ciudades Sustentables, que promueve el control social de las políticas públicas en las ciudades en que se promueve. Esta iniciativa se encuentra presente en Bariloche, Córdoba, Mendoza, Rosario y, desde este año, en Buenos Aires (Nuestra Buenos Aires) y San Martín de los Andes (San Martin de los Andes Cómo Vamos). Nuestra Buenos Aires agrupa a seis organizaciones de la sociedad civil que generan y recolectan información sobre cuatro ejes temáticos de la ciudad: hábitat, educación transporte y salud. Ignacio Zervino, coordinador del proyecto Plataforma Megaciudad que forma parte de la iniciativa, cuenta que este año lograron el lanzamiento del observatorio y un apoyo económico de la empresa IBM. Sin embargo admite que "al principio nos costó mucho que cada organización, además del trabajo que realiza, destine tiempo a la articulación. Los recursos son escasos y los tiempos, acotados". A pesar de esto, el balance de 2011 es positivo. "Es un proceso lento y nos cuesta mucho. Pero también sabemos que el único camino posible es el de la articulación", expresa Zervino y agrega que la capacidad de formar redes es una gran debilidad de la sociedad argentina. "La mostramos particularmente a la hora de tener una incidencia colaborativa con el Estado", dice. Desde el sector privado también hay un interés de trabajar de forma articulada en temas de Responsabilidad Social Empresaria (RSE) y sostenibilidad para armar agendas nacionales de alto impacto. La Red Argentina de RSE, que surgió en 2005, reúne a organizaciones de la sociedad civil formadas por empresarios, emprendedores y directivos de empresas, entre las que se encuentran Valos de Mendoza, CEER de Entre Ríos, Nuevos Aires de Buenos Aires, MoveRSE de Santa Fe, Minka de Jujuy, Pacto San Juan de San Juan y Empresas amigas de Neuquén de la Patagonia. También participan del Rarse como aliados estratégicos el Iarse y la Fundación Avina, catalizadora para la formación de la red. La capacidad de escucha, comprender la construcción desde las diferencias y la persistencia en objetivos de largo plazo son algunos de los aprendizajes luego de un camino recorrido de forma conjunta. "El trabajo en red en el contexto nacional nos brinda una visión holística del país y nos permite tener voces multisectoriales en el territorio. La red, a diferencia de lo que generalmente sucede con las instituciones más tradicionales, se originó en el interior y el nodo de Buenos Aires fue casi una construcción colectiva de la red y los líderes locales", dice Federico Seineldin, director de MoveRSE. Uno de los logros más importantes de este año, comenta Seineldin, fue el segundo foro nacional de RSE, en la ciudad de Paraná, donde asistieron más de 500 empresarios para compartir y replicar experiencias de éxito en materia de RSE. Si bien admiten dificultades a la hora de articularse, los lanzamientos de 2011 y el afianzamiento de redes entre el sector público, social y privado en pos del bien común son un buen indicio para los años siguientes. "Lo importante es acordar un mismo objetivo. Armar un modelo de intervención que te permita poner objetivos conjuntos primero, y luego caminos (el cómo) para lograrlo", concluye March. Por Teodelina Basavilbaso | LA NACION Comments Comments are closed. |